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Autoestima ya: quiérase ahora

by / Miércoles, 19 Diciembre 2018 / Published in Coaching
Autoestima ya

Si es demasiado exigente consigo mismo o tiene una especial habilidad para verse sólo por sus defectos es probable que tenga un problema de autoestima
El sentimiento de estima personal es saber también cuidarse física y psicológicamente y favorecer el respeto en las relaciones
Quién no ha escuchado alguna vez, en un tono más o menos almibarado, la frase “¡quiérete a ti mismo!” para justificar esa mañana relajante en el spa o mandar a su pueblo al malandrín que nos incordia. La idea de que para sentirnos bien hemos de tener una buena relación con nosotros mismos está muy extendida.
Cada uno de nosotros convive cada día con la idea que se ha forjado de sí mismo. Es una imagen mental subjetiva de cómo es nuestro cuerpo, cómo funciona nuestra mente o cómo nos relacionamos con los demás. Se desarrolla a lo largo del tiempo. Las relaciones importantes de la infancia, acertadas o no, nos dieron las primeras pinceladas de quiénes somos. Después, han sido las propias experiencias las que han ido modelando esa imagen. Si cuando conecta con el retrato que tiene de sí mismo surge ante usted una sensación de confianza en sus capacidades ¡enhorabuena! tiene una sana autoestima. Una buena relación con uno mismo supone ser capaces de aceptarnos pero, también, saber utilizar de manera adecuada el filtro autocrítico. La falsa autoestima nace del sentimiento de superioridad, como la frase que un chiste atribuye a un narcisista: “yo antes era un engreído pero, ahora, me he curado y ya soy perfecto”.
Cuidarse: Son dos, entre otras, las conductas clave que reflejan la capacidad de quererse bien: saber cuidarse y favorecer el respeto en las relaciones. El sentimiento de estima personal se convierte en saber cuidar de uno mismo física y psicológicamente. Cuando éramos niños nuestros padres nos alimentaron, preservaron nuestra salud y nos dieron guía y afecto. Crecer significa darles el relevo. Sin embargo, en la práctica, muchas veces cuesta mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio o descansar lo suficiente. Otra forma de no quererse tiene que ver con los temas financieros: gastar más de lo que tenemos o crearse deudas que luego supondrán un agobio pagar (o, peor aún, no poder pagar). La falta de autoestima se convierte en un maltrato autoinfringido. Valorarse está muy ligado a la salud y a un buen estilo de vida, a saber escuchar sus auténticas necesidades. Piense por un momento en alguien a quien de verdad valora. ¿No se desviviría por cuidarle y favorecer su bienestar?
Respetarse: El afecto por uno mismo se refleja finalmente en la forma en la que nos relacionamos con el prójimo. Me gusta llamarlo autoestima en acción. A las personas con dificultades para valorarse a sí mismas les cuesta encontrar el equilibrio entre sus necesidades y las de los demás cuando se relacionan, en general, por su excesivo deseo de agradar o evitar conflictos. Significa no permitir que los que nos rodean nos amarguen la vida o amargársela nosotros a ellos. Permanecer en relaciones que nos humillan suele tener de fondo a una persona a la que le cuesta respetarse (porque una persona que se valora no aguanta ni dos minutos con alguien que la humilla, ¿no cree?). No podemos eludir las relaciones importantes de nuestra vida, pero hay que manejarlas con respeto hacia uno mismo, sin pasarse con las renuncias personales o la humildad excesiva. La buena autoestima nos hace menos vulnerables a la influencia negativa de los demás y más abiertos a las personas positivas. La autoestima vive en el presente. Quiérase. Hágalo ahora.
Consejos para aprender a tratarse
No se meta miedo: Para lidiar con sentimientos de no voy a ser capaz, haga una lista con todo lo que ha conseguido y léala hasta que pase la inseguridad.
Cuide sus palabras: La amabilidad hacia uno mismo favorece la salud y el bienestar y ayuda a pensar mejor. Elija pensamientos que le apoyen.
Dos placeres diarios: Haga un listado de pequeñas cosas que impliquen mimarse o que le causen bienestar y haga dos al día.
Aplique la ratio 5:1 La proporción de cinco frases de valoración frente a una crítica favorece las buenas relaciones. Empiece a practicar consigo mismo y no permita que nadie le trate con la ratio equivocada.
Tome tiempo Ante cualquier petición externa tómese su tiempo para preguntarse “¿es esto lo que deseo realmente?”. Una vez decidido, utilice el lenguaje personal que empieza las frases por “lo que yo quiero es…”.
Pruebe a decir no Al principio podrá sentirse culpable por no seguir su antigua pauta complaciente. Aprender a autoafirmarse implica saber manejar esa incomodidad.

Fuente: ELmundo.es * Isabel Serrano-Rosa es psicóloga y directora de EnPositivoSí.

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