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La actitud es la fuerza más poderosa del cambio

by / Miércoles, 29 Noviembre 2017 / Published in Coaching
LA actitud

La actitud es la fuerza más poderosa que poseemos, sin embargo a menudo la ignoramos. Hacemos todo lo posible por dejarla en un segundo lugar, mientras nos esforzamos por culpar a los demás de lo que nos pasa, quejándonos de todos los problemas que se nos vienen encima y sintiéndonos víctimas de las circunstancias.
La pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué actitud estamos adoptando ante la vida? Reflexionar sobre esta cuestión y saber si nos está beneficiando o no, nos permitirá ser mucho más conscientes de por qué poco o nada marcha tan bien como nos gustaría.
Escoger nuestra actitud ante cualquier circunstancia
Podemos escoger cómo afrontar las circunstancias, al menos sobre eso siempre tenemos control. Gracias a ella podemos cambiar lo que nos sucede o, al menos, el modo en el que le hacemos frente. ¿Aceptamos o rechazamos? ¿Nos quejamos o nos ponemos en marcha?
Como podemos ver, la actitud es la fuerza más poderosa, pues nos permite salir de una situación que no nos gusta. Todo ello, tomando una decisión y cambiando nosotros, no intentando que el otro lo haga.
Nos permite ser felices e impulsa los cambios, las tomas de decisión, los nuevos rumbos. Gracias a ella, podemos encontrar nuestra felicidad o mantenerla. Porque no olvidemos que la felicidad tenemos que encontrarla en nuestro interior, con independencia de que el exterior contribuya: unas veces lo hará y otras no.
Gracias al poder de nuestra actitud, podemos comprender que no hay límites y que no tenemos por qué sentirnos desbordados por las circunstancias. Por muy grave que pueda resultar una situación, como la pérdida de un trabajo o contraer una deuda, siempre terminaremos saliendo y superando ese bache. Es la propia inercia vital.
Sin embargo, en ocasiones nuestras emociones ahogan este atisbo de esperanza. No obstante, tarde o temprano, no nos quedará otra que aceptar la situación y seguir adelante. ¿Por qué no hacerlo desde un principio? ¿Por qué buscar sentirnos tan mal sin que sea necesario?
Es importante que confiemos en nosotros mismos y que no nos quedemos en nuestras zonas de confort: si lo hacemos se reducirán, en vez de ampliarse.
No tenemos por qué tenerle miedo al cambio. Los cambios en principio son oportunidades, nuevos comienzos, nuevos rumbos. Dejaremos algo atrás, es cierto. Pero lo que está por venir también puede dejarnos algo nuevo si contamos con la paciencia y la inteligencia como para ponerlo a nuestro favor.
No nos olvidemos de que la actitud es la fuerza más poderosa del cambio. Podemos tomar decisiones para salir de una situación que nos desagrada. Podemos aceptar aquello que no nos gusta, dejar de rechazarlo y seguir adelante. Muchas veces, el reflejo del futuro nos devuelve una imagen más complicada de lo que en realidad nos aguarda. Con la actitud elegimos algo tan sencillo y vital como la forma de posicionarnos ante esta imagen.
Un pequeño cambio de actitud puede marcar una gran diferencia. Puede convertir una situación difícil, en superable, y una circunstancia dolorosa en una oportunidad para fortalecerse.

Fuente: www.lamenteesmaravillosa

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