FORGOT YOUR DETAILS?

Antes de cambiar el mundo da una vuelta por tu casa

by / Lunes, 24 Octubre 2016 / Published in Coaching

Para hacer un mundo mejor, empieza por ti mismo
En nuestra sociedad, en ocasiones, somos testigos de comportamientos realmente contradictorios. Hay personas que defienden y ensalzan los valores del respeto, la igualdad y la solidaridad y en cambio, son especialistas en humillar a quienes tienen cerca. También están quienes no saben ver las prioridades. Quienes ponen su mirada en proyectos profesionales, descuidando por completo a su familia…
Cada persona ve y entiende el mundo a su manera, no hay duda. Sin embargo, quien se aleja de lo que es realmente importante pierde el rumbo. Quien no es coherente con sus palabras y actos, crea una realidad desafinada e incoherente. Son detalles de los que hemos ser conscientes y que sin duda, nos permitirían crear un mundo mejor.
Te proponemos reflexionar sobre estas dimensiones, sobre estas estrategias con las cuales, ser artífices de una realidad más positiva. Más esperanzadora.
Claves para un mundo mejor
Nadie podrá crear un mundo mejor, si no se preocupa primero de ser mejor persona. Hay que “limpiar el alma” de egos (hubris), de rencores, desconfianzas, envidias y muchos, muchos prejuicios de los que no siempre somos conscientes. Es un viaje interior que, lamentablemente, no todos están dispuestos a realizar.
Conocerse a uno mismo y atender nuestro jardín interno es el primer escalón en este ascenso. Hemos de cultivar humildad para cosechar respeto. Hay que abonar de afecto el corazón para hacer de la empatía nuestra mejor arma.
El segundo escalón es el de ser intuitivo con las necesidades de quienes tenemos más cerca. Hacer el bien sin mirar a quien, siempre será una buena opción. No obstante, recuerda, que si ofreces nobleza, exige como mínimo respeto.
Porque para cambiar el mundo se necesita también de un sentido de la justicia basado en la consideración. Ahí donde no caben los juegos de fuerza, los sabotajes, las agresiones o las discriminaciones.
Haz algo bueno cada día. No te descuides a ti mismo, pero consigue que -cada noche cuando te vayas a la cama- la buena conciencia sea tu mejor almohada. Algo así se consigue sin duda haciendo felices a los nuestros, pero también a quienes no conocemos.
Colaborar con nuestras comunidades, cuidar del medio ambiente o formar parte de ONG´s es ayudar al bien común. No obstante, algo que no podemos descuidar son nuestras generaciones del mañana. Educa bien, educa en valores para que los niños del ahora sean esos adultos del mañana capaces de cambiar el mundo.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Agregue un comentario

TOP