FORGOT YOUR DETAILS?

Hubiera querido decirte…

by / Domingo, 03 Enero 2016 / Published in Coaching

“Habrás pensado que para mí no era serio, pero aunque haya pasado tanto tiempo, he venido a decirte que yo sí estuve enamorado de ti y ahora quiero que lo sepas”. Había pasado cinco años sin verlo. De esto hace ya 12 años. Mi primera sensación al oírlo fue de desconcierto. ¿Qué necesidad de hacer esta confesión tanto tiempo después? Sin embargo, con el paso de las semanas comencé a sentir algo inesperado y reconfortante, y me di cuenta de lo que había ocurrido: con estas palabras él había cambiado el recuerdo que yo tenía de él, lo había editado, completado y ahora tenía más sentido haber vivido esa loca aventura.
Hay palabras que llegan tarde, a veces no llegan nunca. Nos las tragamos o suponemos que la otra persona sabe lo que sentimos y no consideramos decirlo en voz alta. Y elegimos callar y guardarnos cosas tan importantes como ‘Te amo’, ‘Tengo miedo’, ‘Te necesito’.
No solo sucede con los amores. Ocurre con los amigos o dentro de la familia. Estamos siempre juntos, estamos siempre allí y parece obvio que nos queremos. Por eso olvidamos decir ‘Me importas’, ‘Perdóname’, ‘Necesito un abrazo’. Pero a veces la vida da un giro, alguien ya no está, ya no lo vemos más y lo extrañamos y tomamos conciencia de lo que no le dijimos.
Por orgullo, por rabia, por miedo o por vergüenza, muchas veces no expresamos lo que nos ocurre. Tal vez hemos aprendido a decir solo lo que consideramos práctico o correcto, pero no a expresar libremente lo que pensamos.
Yo aprecio y agradezco el valor de esas palabras cuando alguien se acerca necesitando expresarlas.
Ahora yo procuro decir siempre lo que siento, aunque dude o tema equivocarme o sentirme vulnerable. Y después siempre  me siento mejor.
Silvio Rodriguez se pregunta en una canción: ¿A dónde van las palabras que no se quedaron? Si pues… a dónde van? ¿Las guardamos? ¿Se olvidan realmente? ¿Se nos atoran en el alma?. ¿Las recordamos a veces? ¿Con arrepentimiento, con pena o con ternura?
Digan lo que tienen que decir. Tal vez sea mejor que esas palabras lleguen tarde a que no lleguen nunca.  Podrían tender nuevos puentes o ayudar a los demás a cerrar el capítulo. Y quizá, incluso a sanar.

Fuente: Natalia Parodi – Viu.  *Resumido por la editora.

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