FORGOT YOUR DETAILS?

¿Seguridad o incertidumbre?  

by / Jueves, 16 Julio 2015 / Published in Coaching

Cuando G.J. Meyer fue despedido -a los 50 años- de Mc Donell Douglas pasó por todos los estados en que se encuentran hoy muchos ejecutivos sin trabajo.
Furia, dolor, frustración, miedo y un largo recorrido por todas las fuentes disponibles, pero sin respuestas correctas. Su talento periodístico –entonces desconocido por él-lo llevó a escribir un libro en el que relató sus desventuras y se convirtió en un best seller del año 1995: “Executive Blues”
Aunque no hay consejos ni recetas para resolver dilemas existenciales, ni todo desempleado puede convertirse en escritor de fama, si es posible aproximar algunas reflexiones. Frente al qué puedo hacer y cuáles son mis reales talentos adoptamos posturas signadas por el miedo.
Aún estando activos dentro de la empresa, existe la presión interna sobre lo que nos deparará el futuro y comienza la seguidilla sobre posibles amenazas. Meyer recordaba a Vaclav Havel, quien sostenía, en uno de sus ensayos, que la mayor preocupación de la gente reside en el temor a la pérdida de la posesión de las cosas que nos hacen sentir seguros. Este temor se da en todos los ámbitos y no hay un seguro para el cultivo de las certidumbres. La vida está hecha de incertidumbres, de sorpresas. No existen planificaciones estratégicas que lleguen a buen término por los caminos dibujados.
El filósofo Mario Bunge –en su libro “El elogio de la curiosidad” expresa que “todo acontece según leyes causales y que cada cual se construye su propio lecho o se cava su propia tumba” Las circunstancias ajenas a nosotros son siempre fortuitas e incontrolables, pero el estar preparados para la incertidumbre es un arte en el que se entrecruza el cultivo de las habilidades genéticas que poseemos sumadas al trabajo tenaz de mejoramiento continuo.
Tener sueños es bueno, saludable pero detrás tiene que estar presente el sentido de la realidad.
“La buena o mala suerte –continua Bunge- caen de arriba: son oportunidades o riesgos inesperados. Vivimos en barcas en medio de un rio tormentoso que puede volcarnos o llevarnos a buen puerto, según la suerte que nos toque, pero siempre disponemos de remos y de brazos para remar”
Ver lo que no aparece a simple vista es donde radica la clave para manejarse con la incertidumbre. Es necesario cultivar el arte del movimiento de los ríos. Mientras seamos capaces de elaborar acciones contingentes estaremos en condiciones de responder a cualquier desafío que se nos presente.
Si nos aferramos rígidamente a la ilusión de la seguridad estaremos caminando hacia el fracaso. Esto exige un autoexamen progresivo y progresivo sobre nuestras fortalezas y debilidades. Cuanto más nos acerquemos al conocimiento de nosotros mismos, desde el principio de realidad, recién ahí estaremos asegurando el futuro.

Fuente: Dalila Platero – Global Partners

 

Agregue un comentario

TOP